LA VIDA ES SUEÑO: EL BULULÚ

BASADA EN LA OBRA DE CALDERÓN DE LA BARCA

DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN

EL AEDO

 

ACTOR

JESÚS TORRES

 

VOCES EN OFF:

EDUARDO GUTIÉRREZ "GUTI"

JAIME ROCA

 

DISEÑO Y CONFECCIÓN VESTUARIO:

ELENA PÉREZ ARANDA

 

DISEÑO DE ESCENOGRAFÍA:

YASMINA TOUS

 

 

Duración: 90 minutos

Premio del Público. Mejor Obra del Circuito de Teatro de Castilla La Mancha 2013

Sinopsis

Finalista en el Programa Desencaja de la Junta de Andalucía. Mejor Obra de Teatro Andaluza 2012

Madrid, 1648. Los teatros de Madrid han sido cerrados por orden real y los actores son perseguidos. Los pregones de los alguaciles que recogen la prohibición nos adentran en el sótano de la famosa Taberna del Turco, donde un joven actor representa los primeros versos de La vida es sueño. Pronto sabremos que se trata de Sebastián de Prado, famoso comediante de la época.

 

Además de interpretar casi la totalidad de los versos de Calderón, Sebastián nos acercará al Madrid del Siglo de Oro, a su vida teatral, nos contará cómo funcionaban los corrales de comedia y las compañías de la legua, los entresijos del estreno de la obra, anécdotas sobre su autor, incluso nos enseñará el hatillo de su familia y nos pedirá ayuda para usar la utilería…

Sobre la obra

La vida es sueño: el bululú ha sido para mí un proyecto de investigación teatral con el que he querido recuperar la figura del bululú para acercarnos a La vida es sueño. “Un bululú es un representante solo, que hace comedias sin ayuda de nadie. Llega a un pueblo, pide una taberna o plaza para representar, reúne a los habitantes y les enseña una obra. Hace todos sus personajes y, cuando acaba, pide la limosna, recoge sus bártulos, sigue su camino y prosigue su estrella.” (El viaje entretenido, Agustín de Rojas. 1624) El propio texto de Agustín de Rojas y los personajes de El donado hablador: Alonso, mozo de muchos amos, de Jerónimo de Alcalá, o Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán, han servido de inspiración para la creación de este nuevo texto metateatral. Con todo, comencé a soñar el nuevo texto de la nueva obra. Se hacía evidente, después de encontrar estos documentos, la necesidad de que la obra fuera un monólogo, protagonizado por un único actor que representara a un también actor que, en la época del Siglo de Oro, recorriera los caminos y los pueblos haciendo teatro. Es así como llegué al bululú. Pero…, ¿quién podría representar este bululú? Por unos meses, me convertí en una especie de director de casting de actores del Siglo de Oro y acudí a la Genealogía de Varey, donde se enumeran todos los actores de esta época. Y allí, esperándome en el silencio de los siglos, me encontré con un actor con un currículo bastante extenso, con una historia familiar relacionada al teatro y con unas críticas que me permitían soñar unos inicios de su carrera en solitario, apartado por decisión propia de la familia y con una vida llena de anécdotas. El actor era Sebastián de Prado, hijo del famoso autor de comedias Antonio de Prado y amigo de Calderón de la Barca.

 

Por último, el contexto espacio-temporal que elegí fue el de el Madrid del 1648, donde encontramos a la villa azotada por la prohibición de representarse comedias a causa del luto declarado por la muerte de la Reina Mariana de Austria y el Príncipe Baltasar Carlos. Es así como la obra se desarrolla el 21 de diciembre de 1648, día en el que, pese a las prohibiciones, el rey Felipe IV celebra una fiesta en el Salón Dorado del Palacio donde se estrena El nuevo Olimpo, interpretada por miembros de la Corte. Ese mismo día, en el corazón de la famosa Taberna del Turco, en el mentidero de Madrid, se celebra también una representación muy especial: Sebastián de Prado hará cual bululú La vida es sueño, de Calderón de la Barca. De ese modo, la nueva dramaturgia encierra, a su vez, información resultante de la investigación que descubre datos que salen a la luz por primera vez, tales como la fecha y el reparto original del estreno de La vida es sueño y datos biográficos de los actores que la estrenaron.

 

 

 

 

 

Ficha Técnica y Artística

2 INTEGRANTES

1 actores

1 técnico

SEBASTIÁN:

“Y como los teatros llevan cerrados cuatro años por luto, y los actores somos perseguidos, pues me quedé sin compañía. Y al verme sin compañía, decidir seguir haciendo teatro en compañía de mí mismo, y me hice bululú.... Un bululú es un representante sólo, que hace comedias sin ayuda de nadie...”

ROSAURA:

Cuando la razón tan torpe se haya, mejor habla, quien mejor calla.

BASILIO:

Mucho me agradeces el verte en vez de pobre y humilde preso príncipe hecho ya. Pues antes de que lo veas volverás a donde creas que todo cuanto ha pasado fue soñado.

CLARÍN:

En una torre encantada por lo que sé vivo preso. ¿Qué me harán por lo que ignoro si por lo que sé estoy muriendo?

ESTRELLA:

Advertir que es de baja acción que sólo a una fiera toca el alabar con la boca y matar con la intención.

ASTOLFO:

Con suma belleza os veo y así os saluden, señora, como a su reina las damas, los pájaros como a Aurora, las trompetas como a palas y las flores como a Flora...

SEGISMUNDO:

¡Ay, mísero de mí, y, ay, infelice! Apurar cielos pretendo ya que me tratáis así qué delito cometí contra vosotros naciendo aunque si nací, ya entiendo que delito he cometido. Bastante causa ha tenido vuestra justicia y rigor pues el delito mayor del hombre, es haber nacido.

Jesús Torres

Investigador, dramaturgo, director y actor son, cual bululú, los oficios que aúna en este montaje, Jesús Torres. Jesús Torres entra en los escenarios de Madrid estrenando Esperando al Señor S en el Teatro Español de Madrid. A partir de ese momento, trabajará con directores tan reconocidos como José Luis Alonso de Santos y Carlos Ballesteros. Jesús Torres Protagoniza Vacas Gordas, obra con la que consigue el reconocimiento a Mejor Actor Joven Andaluz y es seleccionado en 2010 como finalista en los Premios Andaluces con Futuro, otorgados por la Junta de Andalucía. Funda la compañía El Aedo, con la que lleva a los escenarios monólogos que escribe y protagoniza, como Yo, Lázaro – la historia de El Lazarillo de Tormes y El Aedo – monólogo sobre La Odisea. En 2012, consigue el apoyo de Iberescena para coproducir El tiempo está después, obra con la que se adentra en el mundo del teatro contemporáneo. A pesar de su juventud, su dedicación al teatro clásico ya es conocida por el público y reconocida por el mundo profesional. Prueba de ello es el Primer Premio Nacional de Teatro Clásico concedido por el Ministerio de Educación en 2009 a su dirección y dramaturgia en “El Cíclope”. Para televisión, ha grabado la serie histórica “Un mar de libertad” y copresenta “Desafío Ben 10”, para los canales Boing y Cartoon Network.

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